Siete bibliotecas que no creerás que existen

 

Etimológicamente una biblioteca es el lugar donde se guardan los libros pero en la concepción más borgiana del término puede ser también un universo en sí mismo compuesto de un número indefinido e infinito de libros. Algunas cifras sobre estos universos:

 

Estados Unidos: 8,956 bibliotecas públicas.

México: 7,388 bibliotecas públicas.

España: 8,583 bibliotecas públicas.

 

Independientemente del número de bibliotecas por habitante y de las connotaciones asociadas a estos templos del saber, este 24 de octubre en Palibrio celebramos su Día Internacional con un recorrido por algunas de las más sorprendentes.

 

La biblioteca más visitada del mundo, Bogotá

 

No destaca por su arquitectura moderna, ni por sus colecciones literarias –nada desdeñables tampoco–  pero dicen que la Biblioteca Luis Ángel Arango BLAA es el equipamiento público de estas características más visitado del mundo.

 

Con cerca de 5,000 visitantes al día, esta biblioteca de la capital colombiana está situada en un complejo cultural de 45.000 metros cuadrados.

 

La megabiblioteca, México DF

Palibrio | Biblioteca José Vasconcelos

Erigida en una antigua estación de trenes de Buenavista con el objetivo de regenerar el tejido urbano de la zona, desde su inauguración en 2006 la Biblioteca José Vasconcelos se ha convertido en la megabiblioteca.

 

Pese a conectar todas las bibliotecas públicas del país y disponer de un acervo de más de 580,000 obras y un jardín botánico, ha tenido que hacer frente a muchas críticas por la gran inversión gubernamental que supuso.

 

La biblioteca en el metro desde el móvil, Nueva York

Palibrio | Underground Library New York

Es lo más parecido a una biblioteca pero solo te permite leer 10 páginas de la obra. Y solo cuando estás en el metro y desde tu teléfono móvil. Y aún no incluye los libros publicados en español con Palibrio –todo se verá…–. Se trata de una iniciativa de biblioteca subterránea que usa la tecnología Near-Field Communication para la lectura pero, una vez descargadas y leídas las primeras páginas, muestra de forma automática un mapa con la biblioteca más cercana donde conseguir una copia.

 

La biblioteca sin libros, Texas

Palibrio | Bibliotech

En vez de libros físicos tiene ordenadores, tabletas y lectores de libros digitales. En BiblioTech, la primera biblioteca pública sin libros del mundo, los usuarios disponen de cerca de 100 lectores para prestar y más de 10,000 títulos, accesibles también desde Internet –en caso de contar con lectores propios–.

 

Esta biblioteca ubicada en San Antonio surgió inspirada por diversas facultades de ingeniería o ciencias universitarias que ofrecían ya este tipo de servicios a sus estudiantes.

 

La biblioteca con los libros más raros, Toronto

Biblioteca de Libros Raros Thomas Fisher

Desde manuscritos medievales hasta los Principios de Newton, las Crónicas de Nuremberg o una tableta babilónica. Nunca se habían visto reunidas tantas notables rarezas literarias como en la Biblioteca de Libros Raros Thomas Fisher de Canadá.

 

Se trata de un departamento que forma parte de la Universidad de Toronto desde 1955 cuando contrataron a una persona para poner orden a los libros acumulados en la Art Cupboard Room después de un incendio.

 

La biblioteca de los libros no prestados, itinerante

Palibrio | The Library of Unborrowed Books

Nunca ha existido una biblioteca de libros que no se prestan pero sí existen libros en las bibliotecas en los que nadie está interesado. Y por ello no suelen prestarse.

 

Aunque no es exactamente una biblioteca sino un proyecto de la artista radicada en Estocolmo Meriç Algün Ringborg, de ahí parte la idea de The Library of Unborrowed Books. Esta exposición está formada por libros que nunca han sido prestados en su hábitat natural, la biblioteca, pero que ahora, por fin, se han convertido en protagonistas.

 

La biblioteca de los libros en espiral, Seattle

Palibrio | Biblioteca Central de Seattle

La Biblioteca Central de Seattle tiene colecciones de libros que recorren en espiral todas las plantas del edificio sin interrupción. Esta cinta en espiral diseñada para no romper el sistema decimal de clasificación de Dewey permite a los usuarios leer colecciones de no ficción enteras sin necesidad de utilizar escaleras o cambiar de zona.

 

Dependiendo de la materia, esta ocupará más o menos lugar en la espiral pero siempre estará directamente relacionada con la siguiente gracias a ella.

 

Autores y lectores de Palibrio, aunque no tengáis la oportunidad de visitar todos estos curiosos equipamientos, ¡podéis uniros a la celebración del Día Internacional de la Biblioteca participando en las actividades de vuestro equipamiento más cercano!

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